En industrias donde el cumplimiento regulatorio es obligatorio y la continuidad operativa no admite margen de error, elevar el estándar no es una opción, es una responsabilidad.
En ese contexto, en Llegó cumplimos la norma técnica 147, consolidando un paso estratégico en nuestra operación dentro del sector farmacéutico y reafirmando nuestro compromiso con procesos auditables, trazabilidad y control permanente. Además, nuestro equipo operativo está certificado por el Colegio de Químicos Farmacéuticos.
La Norma Técnica 147 establece las Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA) y Distribución (BPD) para productos farmacéuticos de uso humano. Su objetivo es garantizar que los medicamentos mantengan su calidad, seguridad y eficacia durante toda la cadena logística.
Este estándar regula cómo deben gestionarse las condiciones ambientales, la validación de equipos, la trazabilidad, la documentación y los protocolos ante contingencias. No se trata solo de una exigencia formal, sino de un marco que protege la integridad de productos sensibles, especialmente aquellos afectados por variaciones de tiempo y temperatura.
Cumplir con la Norma Técnica 147 significa operar bajo procesos documentados, auditables y alineados con criterios técnicos definidos por la autoridad sanitaria.
Cumplir con la normativa no fue un ajuste puntual. Implicó reforzar nuestra operación en múltiples dimensiones críticas.
Como explica Luis Liberatore, Jefe de Operaciones y responsable del proceso:
“Para cumplir con la Norma Técnica 147 tuvimos que reforzar el control continuo de temperatura la trazabilidad completa de productos y el fortalecimiento documental. Todo orientado a asegurar el cumplimiento de las Buenas Prácticas y la integridad de los productos sensibles.”
En la práctica, esto se tradujo en:
Cada uno de estos elementos fortalece el control y reduce la exposición a riesgos.
Uno de los impactos más relevantes de la Norma Técnica 147 está en la capacidad de respuesta ante escenarios críticos.
Según Liberatore:
“Cumplir con la Norma 147 eleva el estándar operativo al garantizar un control más preciso de las condiciones ambientales, una trazabilidad completa en cada etapa del flujo logístico y una respuesta más ágil y confiable ante contingencias.”
Esto significa que no solo controlamos lo que ocurre en condiciones normales, sino que también contamos con protocolos claros cuando se presentan desviaciones.
En sectores donde el producto es sensible y el cumplimiento es obligatorio, la anticipación y la documentación son fundamentales.
Operar bajo la Norma Técnica 147 reduce el riesgo operativo y fortalece la confianza.
Para nuestros clientes del sector farmacéutico, esto implica:
En un entorno altamente regulado, trabajar con un operador que cumple con la normativa deja de ser un diferencial y se convierte en una condición básica para sostener el negocio.
Cumplir y operar bajo la Norma Técnica 147 no es solo una habilitación técnica. Es la consolidación de un modelo operativo diseñado para industrias donde no existe margen de error.
Fortalece nuestro posicionamiento en logística farmacéutica y reafirma nuestra capacidad de operar bajo estándares exigentes, con control demostrable y procesos auditables.
Seguimos avanzando en construir una operación preparada para entornos complejos, donde la seguridad, la trazabilidad y la continuidad son fundamentales.
Porque cuando hablamos de productos críticos, la confianza no se declara: se respalda con estándares.
Y ese es el compromiso que asumimos cada día: seguir entregando confianza.